Cuando llega el verano, con el calor, las ensaladas son el menú más recurrente para las comidas y las cenas. Esta idea está asociada a la mezcla de verduras y hortalizas que se consumen frescas y aliñadas convenientemente con sal, vinagre, aceite, limón…
Sin embargo, nutritiva, apetitosa y saludable es también una buena ración de pimientos asados, que se sirven en ensalada y puede tomarse como entrante o como guarnición, para comer o para cenar. Por su elevado contenido de agua y su alta aportación de fibra y vitamina C, los pimientos rojos son una excelente propuesta alimenticia. Presente en los mercados de marzo a octubre, los pimientos es uno de los productos joya de la Región de Murcia.
Conseguir unos gustosos pimientos asados requiere esencialmente tres tareas. La primera tarea es adquirir pimientos con la piel de color rojo, brillante, lisa y sin golpes, y carnosos, aquellos que son más pesados en proporción a su tamaño, y con el tallo verde y firme. La siguiente tarea es asarlos en el horno hasta que la piel esté muy tostada por todos lados, porque es la señal de que el interior del pimiento ya está asado. La última tarea consiste en cortarlos a tiras con las manos, una vez que se hayan enfriado.
Igual que se hace con la preparación de cualquier fruta, verdura u hortaliza, hay que lavar y secar bien los pimientos antes de colocarlos en la bandeja de horno. Después, se pincelan con aceite de oliva virgen o se les echa un chorro de ese aceite por encima y ya están preparados para meterlos al horno, que estará a 200 grados, con calor arriba y abajo; para que los pimientos queden asados por igual, a mitad de horneado se saca la bandeja y se da la vuelta a cada pimiento en la misma bandeja.
El aroma que desprenden los pimientos asados en el horno es muy característico y es el anticipo de lo que disfrutará después el paladar cuando estén preparados para consumirlos.
Cuando acaba el proceso de horneado, lo más práctico es colocar los pimientos asados todavía calientes, y todo el jugo que han desprendido, en un táper y cerrarlo herméticamente hasta que se hayan enfriado. Este truco culinario ayudará después a retirar con más facilidad la piel y las semillas de los pimientos.
A partir de ahora, se inicia el proceso de elaboración propiamente de la ensalada de pimientos asados, porque una vez pelados los pimientos y eliminadas las semillas, se cortan a tiras con las manos y se van dejando en un bol amplio, junto con algo del caldo que han soltado mientras se asaban. Ese procedimiento manual favorece que los trozos de pimiento asado conserven su carnosidad y tengan una textura suave y deliciosa.
Terminada esta fase de la elaboración queda por incorporar los ingredientes que aportarán a la ensalada de pimientos asados el maridaje perfecto de sabores: salado, picante y afrutado. Estos ingredientes son las migas de bacalao en salazón, el ajo picado, la guindilla y el aceite de oliva virgen.
Llegó el momento de degustar la ensalada de pimientos asados; un espectacular plato, para la vista, el olfato y el paladar.
¡Buen provecho!




