Recetas yeclanas: Olla gitana

Nutricionistas, dietistas y pediatras, cocineros y gastrónomos, sanitarios y terapeutas y, por supuesto, las grandes coach de alimentación familiar, las madres y las abuelas… Todos los expertos en hábitos saludables recomiendan comer legumbres y verduras con regularidad.

Sus beneficios para la salud vienen en forma de antioxidantes, proteínas, fibra, vitaminas, minerales y alto valor nutricional. Comer legumbres y verduras en un guiso equilibrado, económico y sano es posible tratándose de la olla gitana.

Como toda receta popular y tradicional, la olla gitana constituye una verbena de sabores y texturas inigualable, además de ser fácil de preparar y de cocinar.

Los ingredientes: garbanzos, bajocas, calabacín, patatas, cebolla, tomate, agua, aceite de oliva virgen y sal.

La primera salvedad de este guiso es poner los garbanzos a remojo en una cazuela con agua la noche anterior, añadiendo una cucharadita de bicarbonato. Al día siguiente, se cambia el agua de los garbanzos, se vuelven a cubrir de agua, se añade sal y se ponen a cocer; aunque si ya tenemos garbanzos cocidos de otro día, este paso se puede saltar.

Tras lavar las bajocas y el calabacín, se cortan en pequeños trozos y se hierven junto a los garbanzos en una cacerola con agua, aceite de oliva virgen y sal. En la sartén se sofríe la cebolla cortada muy menuda y después el tomate natural triturado, y se echa el sofrito a la cacerola.

Durante todo el proceso de cocinado, los sabores se van entremezclando, cada ingrediente va aportando sus bondades a la olla gitana y el guiso se va armonizando de forma magistral.

Tomamos como referencia el calabacín y cuando se haya terminado de cocer, se remueve dentro de la cacerola con la ayuda del batidor de mano, produciéndose el espesado del caldo y otorgando a la olla gitana un aspecto peculiar. Es entonces cuando se incorporan las patatas, cortadas también en pequeños trozos, y se deja que se cuezan como corresponda.

Una observación: Si tuviéramos los garbanzos ya cocidos, los pondríamos a la vez que las patatas y no al principio de la elaboración.

La olla gitana es un guiso apto para las dietas vegetarianas e incluso veganas. Y las personas con enfermedad cardiovascular, sobrepeso, hipertensión, celiaquía o diabetes tienen en la olla gitana una receta especialmente apropiada para estar bien alimentados sin descuidar las restricciones de sus respectivas dietas.

Hay otras opciones, pero comer un plato de olla gitana, cocinada con mimo y atemperada, nos llenará de energía y salud.

¡Buen provecho!

(*) Esta es la olla gitana de verano; la versión de invierno para más adelante, que ahora hace mucho calor.
olla-gitana

1 comentario

  1. Lola

    Soy yeclana ausente durante muchos años y echo de menos todas nuestras costumbres.

    Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *