Un kilómetro en línea recta, entre el Parque de la Constitución y la Avenida de Cartagena. Es la distancia de la más larga calle de todo el trazado urbano de Yecla: la calle de San Ramón. Una calle tranquila, arbolada y singular que llama la atención cuando se transita por ella.
La longitud de la calle de San Ramón ocasiona que nueve calles hagan intersección con ella: Don Lucio, Numancia, Iberia, Rambla, Cura Ibáñez, Francisco Castaño, Infanta María Teresa, Antonio Machado y Esperanza.
Se sabe que muchas viviendas de esta calle eran amplias casonas que tenían bodega, amplios patios y zaguanes de gran porte. Algún vestigio de estas casas queda todavía por la calle de San Ramón.
Al menos desde 1787, se tiene constancia del nombre de esta calle, conociéndose asimismo la existencia en el siglo XVIII de una cofradía que tenía como titular a San Ramón Nonato, un santo muy popular en España y en América.
Además, el historiador Cosme Gil Pérez de Ortega, en la descripción que hace de la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción ya en el año 1768, relata la existencia de un lugar de devoción dedicado a San Ramón y lo hace de esta manera: «tomando la dirección para la Epístola de la Mayor Capilla, llegamos aquí a la intitulada del Santísimo Rosario: En esta sacra capilla, se venera a San Ramón en su altar propio».
El nombre de la calle hace referencia al santo originario de Portell, un pueblecito de Lérida perteneciente a la Abadía de Solsona, pero que no conoció a su madre, pues esta murió antes de venir él al mundo y Ramón nació a favor de una operación sobre el cuerpo ya muerto de su madre, por lo que se le dio el sobrenombre de Nonato, el no nacido. San Ramón (1200-1240) ingresó como religioso en la Orden de la Merced fundada para la redención de cautivos y sufrió martirio, esclavitud y prisión en África. La festividad de San Ramón se celebra el 31 de agoto y por la circunstancia excepcional de su nacimiento San Ramón es el abogado de las mujeres parturientas.
Entre los años 1932 y 1939 se cambió el nombre de la calle y pasó a rotularse como calle de Sanchís Banús, en homenaje al médico y catedrático de Psiquiatría valenciano, y diputado socialista por Madrid en las Cortes Constituyentes de la Segunda República.
La calle de San Ramón acogió el taller y vivienda del escultor Isidro Carpena, artista yeclano que al que se debe el dorado del retablo del Camarín de la Virgen de las Angustias y otros detalles del altar (siglo XVIII); y la Casa Tercia (pósito municipal donde se almacenaban las partes de los diezmos y primicias eclesiásticas que correspondían al rey), obra del arquitecto José Zacarías Camañas, después convertida en cárcel y prisión preventiva, allá por 1911.
Avanzado el siglo XX, el sacerdote don Carmelo Ortín funda en un inmueble de esta calle el Centro de Juventud de la Pía Unión, conocido popularmente como «El Centrico». En 1940, la calle de San Ramón se remodela con la construcción de las aceras.
Según los datos referidos por el historiador y anterior cronista de Yecla, Miguel Ortuño Palao, en esta calle tuvieron sus negocios de comestibles o ultramarinos Modesto Carpena Navarro y Cosme Pérez Puche; y a finales del siglo XIX existía en esta calle una logia masónica.
También destacó en la calle de San Ramón, la Agencia de Autobuses Yecla-Murcia, gestionada por Andrés Brugarolas Aguilera; la fábrica de Tableros Contrachapados Ruiz Hermanos; la Pensión España y el estudio de José Azorín Pérez, reportero gráfico dedicado a bodas, bautizos y fiestas de sociedad; y el molino harinero de la familia Huesca. Además de la imprenta La Levantina, el comercio textil de Emilia Lorente y una consulta médica privada.
A día de hoy, han desaparecido todos esos comercios, negocios y establecimientos de la calle de San Ramón de Yecla y otros muchos. Sin embargo, sorprende la diversidad de actividades comerciales y profesionales que se encuentran ubicadas en esta calle.
De un extremo a otro, hay en la calle de San Ramón una clínica dental y otra de Fisioterapia y Osteopatía, un estanco, varias peluquerías y salones de estética, una comunidad de regantes, un gimnasio, el acceso al garaje del único hotel de la ciudad, un taller de fabricación de calzado artesano, un estudio de fotografía, un comercio de máquinas y muebles de oficina, otro de productos agropecuarios, un negocio de cortinajes, otro de pintura y decoración y otro más de reparaciones del hogar, una agencia de seguros y una asesoría de empresas, un negocio de artículos publicitarios, un centro de formación y academia de informática, un despacho de pan, una peculiar cafetería, un establecimiento de reparación y mantenimiento de equipos informáticos, un establecimiento de distribución y reparto de correo y paquetería, y una histórica bodega convertida en bar de lo más popular y tradicional.
Hay varios lugares de interés que lindan con la calle de San Ramón: uno es la Casa de las Campanas, una gran edificación que parece albergar un vivero de plantas o un invernadero; el otro es el Barrio de Mergelina, un grupo de viviendas sociales que tiene muchas curiosidades en su historia y la Comisaría de Policía Nacional, que hace esquina con la calle Rambla.
En el extremo de la calle de San Ramón que linda con el Parque de la Constitución estaba ubicado el pedestal con el busto del médico forense don Mariano Yago Ortega, dedicado a su memoria por el gremio de conductores. Actualmente, el busto se encuentra en la zona del jardín, aunque mira hacia la calle donde estuvo en origen.
Por su trazado, sus peculiaridades y su ubicación, la calle de San Ramón invita a pasear por ella a cualquier hora del día, con tranquilidad y sosiego.




