¿A qué suena Yecla?
1. Introducción: Un templo que vuelve a hablar
El presente documento recoge con detalle la memoria del proyecto artístico y cultural titulado "¿A qué suena Yecla?", una propuesta concebida para dotar a la Iglesia Vieja de Yecla de una nueva vida como espacio inmersivo de creación contemporánea.
Lejos de tratarse de una simple intervención artística, el proyecto nace del deseo profundo de reactivar un edificio histórico, desde el punto de vista arquitectónico y también emocional, simbólico y comunitario.
La Iglesia Vieja, situada en el corazón de Yecla, representa uno de los referentes patrimoniales más importantes de la ciudad. Sin embargo, durante años ha permanecido infrautilizada y, de alguna manera, silenciada. Esta propuesta busca romper ese silencio mediante un recorrido sonoro que conecte con la memoria del lugar y del pueblo que lo rodea. El visitante no se limitará a contemplar el espacio, sino que será guiado por él a través del sonido, convirtiéndose en parte activa de una narrativa viva que dialoga con la historia, el arte y la identidad local.
1.1 Contexto histórico y arquitectónico de la Iglesia Vieja
La Iglesia Vieja de Yecla, también conocida como Iglesia del Salvador o Parroquia de la Asunción, es uno de los edificios más emblemáticos y con mayor carga simbólica de la ciudad. Su construcción comenzó en 1512 y se prolongó durante varias décadas del siglo XVI, adoptando una estructura de una sola nave con capillas laterales entre los contrafuertes y cubierta con bóveda de crucería estrellada.
Este diseño, heredero del gótico tardío con influencias renacentistas, responde al modelo que predominaba en las iglesias de la Corona de Castilla en esa época. Ubicada en el casco histórico, fue durante siglos el principal templo de la ciudad. Uno de los elementos más singulares del templo es su torre campanario, que alcanza los 35 metros de altura. En su parte superior se hallan cuatro frisos con cabezas esculpidas en piedra, treinta y dos en total, que son la representación de los estamentos sociales de la época. Estas esculturas constituyen un testimonio excepcional del vínculo entre arte y comunidad, y refuerzan el valor antropológico del edificio como retrato colectivo de una época.
La iglesia fue parroquia principal hasta que cedió su función litúrgica en favor de nuevas construcciones, aunque su simbolismo y representatividad ha perdurado en la memoria de la ciudad. Uno de los episodios más trágicos de su historia tuvo lugar el 16 de marzo de 1936, víctima de los incendios provocados meses antes de la Guerra Civil española que destruyeron el interior del edificio, incluido las valiosas obras de arte de las capillas, el retablo, los elementos del ajuar litúrgico y los archivos parroquiales.
Este hecho marcó profundamente la relación de la ciudadanía con el templo, que desde entonces inició un silencioso letargo , como si esperara el momento de ser reactivado no solo física, sino también emocional y simbólicamente. A pesar de su valor patrimonial, su uso como espacio cultural ha sido limitado. Este proyecto pretende aprovechar su resonancia simbólica y su valor arquitectónico para devolverle protagonismo desde una propuesta contemporánea que no compite con su historia, sino que dialoga con ella.
2. Descripción general del proyecto: arte, música y memoria
La propuesta se articula en torno a la creación de una instalación inmersiva en el interior de la Iglesia Vieja. En el centro de esta instalación se sitúa una obra musical original en forma de Réquiem, especialmente compuesta para este espacio. Esta pieza no será simplemente escuchada, sino vivida. Gracias a tecnologías de espacialización sonora, el visitante se desplazará por la Iglesia mientras el sonido lo guía emocionalmente a través de las diferentes zonas del edificio y de las esculturas del artista Yeclano Lidó Rico.
El Réquiem ha sido elegido como forma musical por su carga simbólica. Tradicionalmente vinculado al homenaje y la memoria, aquí se resignifica: no es un lamento final, sino una ceremonia de tránsito y renacimiento. A través del arte sonoro, la Iglesia Vieja resucita, se transforma en un templo de creación contemporánea, de identidad local y de futuro cultural.
La experiencia estará diseñada para conjugar lo sacro y lo profano, lo espiritual y lo
cotidiano, gracias a la incorporación de elementos sonoros que remiten a la vida de
Yecla: desde sus festividades hasta sus paisajes industriales, desde las voces de su
gente hasta los ecos de su historia. El sonido se convierte así en el medio por el que lo
íntimo y lo colectivo, lo artístico y lo documental, se funden para generar una
experiencia única.
3. Objetivos del proyecto
Este proyecto persigue una serie de objetivos tanto a corto como a largo plazo:
▸ Culturales y artísticos: Reactivar un espacio emblemático desde la creación contemporánea, integrando música, tecnología y patrimonio. Se trata de fomentar una visión viva del patrimonio, en la que el arte no adorna el edificio, sino que lo resignifica desde dentro.
▸ Turísticos y económicos: Generar una oferta cultural singular que posicione a Yecla como destino de turismo cultural e innovador, promoviendo a su vez el tejido económico local. La propuesta busca atraer un tipo de visitante interesado en la cultura, el arte contemporáneo y las experiencias sensoriales significativas.
▸ Educativos y comunitarios: Implicar al tejido artístico local en la producción y ejecución de la obra, dando voz a los creadores del municipio. Asimismo, ofrecer un recurso educativo que permita a centros escolares estudiar cómo se funde el contenido interdisciplinar: el arte, la música, la memoria y el patrimonio.
▸ Identitarios y simbólicos: Convertir la Iglesia Vieja en un espejo sonoro de la memoria colectiva yeclana. El proyecto no solo reactiva un edificio, sino que pone en valor lo que representa para la comunidad que lo rodea.
4. Justificación: por qué ahora, por qué aquí
La Iglesia Vieja ha sido, históricamente, uno de los símbolos más potentes de Yecla. Sin embargo, en las últimas décadas se ha mantenido en una especie de letargo esperando una reactivación que la devolviera al centro de la vida cultural y emocional del municipio.
El proyecto "¿A qué suena Yecla?" responde a esta necesidad. Lo hace desde el respeto por el patrimonio, pero también desde la convicción de que el arte puede ser una herramienta de transformación social. El uso del sonido como vehículo narrativo permite trabajar con capas de significado que resuenan en lo íntimo y lo colectivo, activando al visitante no solo como espectador, sino como participante de una experiencia viva. En un momento en que muchas ciudades buscan fórmulas originales para revalorizar su historia y activar su economía cultural, esta propuesta ofrece un modelo singular, sensible y replicable.
5. Perfil del público objetivo
Este proyecto está concebido para atraer a una audiencia diversa, tanto desde un punto de vista local como regional y especializado. La experiencia inmersiva propuesta tiene múltiples niveles de lectura e interpretación, lo que la hace accesible a diferentes tipos de públicos, desde aquellos que buscan una vivencia artística profunda hasta quienes desean reconectar con el patrimonio desde una mirada contemporánea:
▸ Ciudadanía local: Como primeros beneficiarios, se espera que los habitantes de Yecla redescubran la Iglesia Vieja no solo como un monumento del pasado, sino como un espacio activo de identidad y expresión. La participación del talento local en la producción sonora refuerza el vínculo emocional y comunitario con el proyecto.
▸ Público educativo: El diseño del recorrido sonoro permite adaptaciones pedagógicas para estudiantes de secundaria y bachillerato. La propuesta se presta a actividades transversales en las áreas de música, historia, arte, patrimonio y tecnología. Se contempla la posibilidad de visitas guiadas específicamente orientadas a centros escolares.
▸ Turismo cultural: La instalación ofrece un atractivo singular para visitantes que buscan experiencias culturales innovadoras. Se trata de un formato poco habitual en el circuito turístico tradicional, lo que puede posicionar a Yecla como un destino emergente para el turismo experiencial.
▸ Aficionados y profesionales de la música y el arte contemporáneo: Por su planteamiento conceptual, por el uso de técnicas de espacialización sonora y por la creación de una obra original contemporánea, el proyecto interesa a músicos, artistas, técnicos de sonido, comisarios y otros perfiles relacionados con las prácticas artísticas
de vanguardia.
▸ Público general sensibilizado con el patrimonio y las experiencias sensoriales: La propuesta no exige conocimientos previos para disfrutarla. Cualquier visitante podrá vivir la instalación como una experiencia introspectiva, espiritual o simplemente estética, conectando con la atmósfera del lugar de forma libre y personal.
6. Contenidos artísticos: la obra musical y su simbolismo
6.1 El Réquiem como eje narrativo
La obra musical central será un Réquiem dividido en varios movimientos, cada uno de los cuales se corresponde simbólicamente con una parte del edificio y del recorrido emocional propuesto. A diferencia de las interpretaciones convencionales, este Réquiem adopta un enfoque museográfico y sensorial, integrando diferentes texturas tímbricas y referencias locales que se funden en una dramaturgia sonora cohesionada. La Iglesia Vieja, actúa así, como partitura arquitectónica de una obra que se despliega espacialmente en lugar de temporalmente sobre un escenario.
▸ Introitus: apertura sensorial, llamada al recogimiento. Umbral entre lo físico y lo
espiritual.
▸ Kyrie: súplica colectiva frente al paso del tiempo. Fragilidad y deseo de perdurar.
▸ Dies Irae: colapso simbólico, metáfora del abandono y el olvido del edificio y de lo que significó.
▸ Recordare: memoria del valor de la existencia, tanto de la iglesia como de su pueblo.
▸ Lacrimosa: dolor compartido ante la finitud, que se transforma en contemplación.
▸ Offertorium: entrega del espacio a su nueva vida o nueva función. Acto de resignificación.
▸ Sanctus: celebración de la belleza arquitectónica del edificio, de la historia y del espíritu de Yecla.
▸ Agnus Dei: reconciliación, búsqueda de serenidad.
▸ Lux Aeterna: el legado de un pueblo como luz que permanece.
▸ Libera Me: (opcional) petición de liberación del olvido y testimonio del perdurar de un pueblo.
Algunos de los movimientos indicados podrán ser eliminados en función de las necesidades de duración de cada sección. La finalidad es que la obra musical funcione también por sí misma y para ello debe cumplir unas características estructurales determinadas. La idea es que, en caso de que se realicen visitas guiadas y con un
tiempo controlado, la llegada al altar mayor coincida con el movimiento de Lux Aeterna. En la capilla de salida se contempla que haya música que dé cierre a toda la obra. Libera Me es una posibilidad, pero no se descarta utilizar un movimiento exclusivamente instrumental. La duración total de la obra oscilará entre los 30 y los 45 minutos.
6.2 Emociones y sensaciones que se quieren provocar
▸ Solemnidad: Refleja el respeto hacia el pasado del edificio y hacia todo lo que significó para aquellos que lo habitaron espiritual o emocionalmente. La música adopta una actitud contenida y reverente, sin grandilocuencia, pero con peso simbólico.
▸ Duelo simbólico: No entendido como lamento, sino como un reconocimiento de la pérdida de las funciones originales del espacio durante el período de desuso. El Réquiem actúa como una ofrenda que dignifica esa ausencia.
▸ Esperanza: A pesar de su carácter funerario, la obra no termina en la oscuridad. Hay un camino y una evolución hacia la luz: de revivir el edificio, de activar la memoria colectiva y de sembrar una posibilidad de renacimiento.
▸ Inmensidad: El uso del sonido espacializado, los coros, y ciertos recursos armónicos transmiten la sensación de algo vasto y atemporal, que va más allá de lo arquitectónico y lo musical.
▸ Serenidad y luz: La calma, los silencios estructurales y los momentos de transparencia tímbrica evocan una tendencia natural, serena y sin artificios hacia sensaciones de mayor luminosidad y paz, en consonancia con el renacer del espacio.
▸ Contemplación: Invita a la escucha atenta y al recogimiento. El visitante no es solo espectador, sino participante en una experiencia introspectiva que conecta con lo espiritual y con lo íntimo, dejando abierta la posibilidad de hacer suyas las diferentes interpretaciones simbólicas.
6.3 Diálogo entre música y escultura: la intervención de Lidó Rico
El proyecto "¿A qué suena Yecla?" se enriquece con la participación del reconocido escultor yeclano Lidó Rico, cuya trayectoria artística ha sido ampliamente reconocida a nivel nacional e internacional. Formado en la Universidad Politécnica de San Carlos de Valencia y en la École Supérieure des Beaux-Arts de París, Lidó Rico ha desarrollado un lenguaje plástico propio, caracterizado por la utilización de su propio cuerpo como herramienta de trabajo y la creación de esculturas que exploran las complejidades del ser humano.
En esta intervención, se instalarán varias esculturas de Lidó Rico en el interior de la Iglesia Vieja de Yecla, siendo especialmente significativa la que se ubicará en el altar mayor. Esta pieza central servirá como punto culminante del recorrido sonoro
propuesto por el réquiem, estableciendo un diálogo entre la música y las obras escultóricas. El réquiem guiará a los visitantes a través del edificio, complementando y realzando la experiencia estética y emocional que ofrecen las esculturas. La inclusión de las obras de Lidó Rico no solo aporta un valor artístico de gran relevancia al proyecto, sino que también refuerza el vínculo entre la creación contemporánea y el patrimonio histórico de Yecla. La interacción entre la música y la escultura invita al visitante a una experiencia multisensorial, en la que el sonido y la forma se entrelazan para evocar reflexiones sobre la memoria, la identidad y la espiritualidad.
7. Producción técnica: orquestación, grabación y montaje
La producción técnica del proyecto está pensada para garantizar un resultado de máxima calidad artística y sonora, al tiempo que se optimizan los recursos disponibles. Se parte de una plantilla orquestal propia de una orquesta sinfónica, programada digitalmente mediante software especializado de última generación, que permite controlar la articulación, la dinámica y la espacialización del sonido con gran precisión.
Esta base instrumental se combinará con la grabación real de las voces del coro Voces de Hécula. La elección de este conjunto vocal no solo responde a criterios de calidad interpretativa, sino también a la voluntad de implicar al talento local y de anclar el proyecto en el territorio. La grabación se realizará en el interior de la propia Iglesia Vieja, lo cual tiene una doble ventaja: aprovechar la reverberación natural del espacio para una mayor autenticidad sonora y generar contenido audiovisual con alto valor simbólico y promocional.
Además de la orquestación y las voces, se integrarán elementos electrónicos —como texturas ambientales, percusiones digitales y paisajes sonoros— que añadirán profundidad y riqueza expresiva a la obra. Todos estos elementos serán mezclados y masterizados en estudio por profesionales del ámbito sonoro vinculados a Yecla, lo cual asegura una coherencia estética y fomenta la economía cultural local. La producción incluirá también la creación de un mock-up (modelo sonoro previo) que servirá como guía durante la fase de ensayos del coro, así como para establecer el ritmo de trabajo entre las diferentes áreas implicadas en la instalación: sonido, iluminación, vídeo y museografía.